Ola Discipular de Principios de Vida del Reino
EL AMOR | LA VERDAD | SIEMBRA Y COSECHA | INTEGRIDAD | EL PERDON
OBEDIENCIA | LA CONFRONTACIÓN |LAS FINANZAS DEL REINO | EL SERVICIO
LA REPRODUCCIÓN | MUERTE Y QUEBRANTAMIENTO | LA HONRA | LA MENTALIDAD DEL REINO
Principio 3 - LA SIEMBRA Y LA COSECHA
La siembra y la cosecha es un principio poderoso que nos afecta todos los días de nuestras vidas y debemos aprender de el para a
provechar los buenos frutos que la vida de Dios tiene para nosotros.
La semilla es una manifestación del poder reproductor y multiplicador de Dios. · La semilla manifiesta la gracia y el amor de Dios sobre su creación. · Todo que hacemos es una semilla, cada pensamiento, cada motivación o cada acción.
Gálatas 6: 7
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
Aspectos importantes sobre la Siembra y la Cosecha
- DIOS TIENE UN TIEMPO PARA COSECHAR, la semilla no ha muerto. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
- DIOS DETERMINA HACIA DONDE SE DIRIGEN LA COSECHA. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
- La semilla manifiesta su poder DE ACUERDO AL AMBIENTE QUE SE LE CREE ALREDEDOR. Luc 8:15-16 Pero la semilla en la tierra buena, éstos son los que han oído la palabra con corazón recto y bueno, y la retienen, y dan fruto con su perseverancia.
- LA SEMILLA DEFINE EL FRUTO PERO TAMBIÉN EL FRUTO DEFINE LA SEMILLA.
Marcos 4: 26-29
Decía también: El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra, y se acuesta y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece; cómo, él no lo sabe. La tierra produce fruto por sí misma; primero la hoja, luego la espiga, y después el grano maduro en la espiga. Y cuando el fruto lo permite, él enseguida mete la hoz, porque ha llegado el tiempo de la siega.
